Estados Unidos, a través de la segunda administración de Donald Trump, trata de restablecer el viejo sistema y ello implica tratar de sojuzgar a los países del Sur Global, y ello obliga a los países latinoamericanos a seguir ejemplos como los estados del Sahel africano (Mali, Níger, Burkina Faso) de apostar por la independencia, deshacerse de las ataduras neocoloniales.