Apenas 3,1 millones de dólares ingresaron a Argentina en 2025, frente a los 13 millones de Chile, bajo la administración de Milei el escenario es alarmante: la inversión extranjera se desploma, las empresas se van y el coeficiente inversión-PBI sigue estancado en mínimos históricos, muy lejos del 25% necesario para crecer