En septiembre de 2011, un fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en Alemania afectó a los apicultores mayas por los cultivos de organismos genéticamente modificados sembrados por Monsanto, con permisos otorgados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) de México