Kast viene a transformar la rabia contra las condiciones materiales de nuestra existencia por odio: al actual gobierno, a la inmigración, al comunismo, a las mujeres, a las disidencias, etc. No por casualidad, ha repetido en sus últimas intervenciones que “Chile despertó”, apropiándose de uno de los eslóganes del Estallido y consiguiendo revertir ese imaginario.