Al analizar el lobby marroquí, sus objetivos son muy similares al de su hermano putativo sionista. Primero, contrarrestar el apoyo y reconocimiento a la causa saharaui e impedir, por tanto, su derecho a la autodeterminación en todos los organismos y foros internacionales. En segundo lugar, financiar a políticos y parlamentarios de tal forma de conformar comités chileno-marroquí y con ello el concretar grupos de presión que apoyen a la monarquía marroquí.