Las declaraciones, cada vez más enfáticas, de Donald Trump en cuanto a cuidar los empleos al interior de EE.UU., tendrán sus efectos en un cambio a las políticas globalizadoras, que en estas décadas han favorecido a un puñado de oligarcas de Wall Street y sembrado desigualdad y precariedad donde este modelo ha germinado y crecido. Las elites chilenos han sido una de las beneficiadas con este patrón económico, el que ya comienza a tambalear.