La investigación contenida en el libro Allende: “Yo no me rendiré" (Ceibo, diciembre de 2014) permite concluir que al Presidente Salvador Allende se le propinó el día del golpe un disparo en la frente, percutido a corta distancia, con arma de bajo calibre. Acto seguido, para simular un suicidio, se le dio un tiro de fusil en la barbilla. El libro agotó su primera edición y ya se encuentra en librerías la segunda.