Desde Harry Truman, pasando por Ronald Reagan, los Bush, hasta llegar a Donald Trump, los vínculos que guardan los presidentes estadounidenses y latinoamericanos con el trabajo de la CIA alrededor del mundo para distribuir drogas, se conectan con gigantes organizaciones criminales del narco que operan desde la década de 1980, como el Cártel de Medellín de Pablo Escobar Gaviria, el Cártel de Sinaloa en México, las maras centroamericanas, el ISIS, los carteles suramericanos, caribeños, afganos, africanos, europeos y asiáticos