El jefe de la Dirección de Comunicaciones de la Guardia de Honor Presidencial, Ovidio Carrasco Mosqueda, quien trabaja en uno de los círculos de seguridad más cercanos al jefe de Estado desde hace 4 años y medio dentro del Palacio de Miraflores, confesó que era la ficha inflitrada por Julio Borges para ejecutar el plan magnicida y golpe de Estado