Tras hacerse con la empresa a través de sucias maniobras, Julio Ponce, ex yerno de Pinochet, ha perpetuado el control de Soquimich y la explotación del litio, financiando a todos los candidatos a presidente favoritos a lo largo de la post dictadura, con la sola excepción de Patricio Aylwin y Gabriel Boric. Ahora intenta perpetuar el monopolio del litio más allá de 2030, cuando vence la concesión y debe entregar la explotación del salar al patrimonio público.