Douglas Tompkins y su viuda Kristine McDivitt ya habían donado al Estado chileno más de 400 mil hectáreas para áreas protegidas, hoy se suman 33,810 para la creación del para Parque Nacional Cabo Froward, que contribuiría notablemente en el extremo austral del país para la conservación de la biodiversidad y diversas especies en peligro de extinción.