En diciembre de 2015 comenzaron las actividades de rescate en un polígono de 380 metros de largo por 50 metros de ancho (casi dos hectáreas), correspondiente a el sitio arqueológico El Olivar, tradicionalmente conocido por los habitantes de La Serena, y particularmente por los pobladores del sector de la Compañía Baja, como un “cementerio indígena”