Existe una percepción mayoritaria donde se expresa el agotamiento ciudadano ante los partidos políticos, incapaces de proyectar soluciones fiables para el país, nutrido de elementos subjetivos pero fundamentales como es la desesperanza, donde la corrupción ha calado hondo, donde las presidencias de Lenin Moreno, Guillermo Lasso y el actual mandatario Daniel Noboa han acrecentado este flagelo.