En el reciente informe que sistematiza las violaciones a los Derechos Humanos entre noviembre de 2013 y 2014 por parte del Estado de Paraguay, se denuncia la articulación de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial en la persistencia de un “patrón represivo y de criminalización”. En el avance del modelo neoliberal y privatizador, crecen la militarización en el norte del país y la persecución contra organizaciones en resistencia, principalmente campesinas. También se señala la pérdida de soberanía alimentaria, crisis de la educación y saque