Polémica ha generado el último trabajo de la productora Fábula -propiedad de los hermanos Pablo y Juan de Dios Larraín- sobre el crimen de Jorge Matute Johns. La familia de la víctima ha pedido suspender el rodaje o, en su defecto, cambiar los nombres y detalles, cosa a la que no han accedido desde la producción.me ha dolido profundamente. "Esto me ha hecho retroceder, no puedo avanzar", denunció María Teresa Johns, la madre del joven asesinado.