"La participación del cardenal Ezzati y otros obispos y sacerdotes de la Congregación Salesiana, en el abuso reiterado, constante y sistemático de muchos niños a nivel nacional, está acreditada en sus causas. Había un modus operandi, una forma de proceder que no era en casos aislados. Está bastante claro y no se puede normalizar ni permitir vulneraciones de derechos”, indicó uno de los abogados querellantes, Marcelo Vargas.