Gloria Ana Chevesich alzó la voz para decir "que lo hecho por algunos pocos, no puede ser un estigma para la inmensa mayoría que trabajamos honesta y esforzadamente", refiriéndose a los “años horribles” que ha vivido últimamente el Poder Judicial y al caso refiriéndose a los caso de los removidos jueces, Sergio Muñoz, Ángela Vivanco y Diego Simpertigue, de la Corte Suprema, así como Verónica Sabaj y Antonio Ulloa, de la Corte de Apelaciones de Santiago.