El proyecto "Margamar", que prometía transformar el estero Marga Marga en un eje urbano para Viña del Mar, terminó siendo un fracaso que le costó al Estado más de 3 millones de dólares. Liderado por el arquitecto Iván Poduje, la iniciativa nunca se concretó, dejando dudas sobre la gestión de recursos y el rol de los involucrados, incluyendo a la exalcaldesa Virginia Reginato.