Ángela Vivanco fue destituida de la Corte Suprema el pasado 10 de octubre, luego de que se revelaran conversaciones entre ella y Luis Hermosilla. A juicio del máximo tribunal, la abogada afectó los principios de "independencia, imparcialidad, probidad, integridad y transparencia", además de "haber comprometido gravemente los cimientos del Estado de Derecho".