En la madrugada del 2 de enero de 1975, el condenado, que era jefe del Retén Cogoti 18 de Combarbalá, llegó hasta dicho recinto bajo los efectos del alcohol, llevando consigo a dos personas detenidas, ordenándole al cabo Justo Cortés Díaz que "procediera a eliminarlos". Sin embargo, este hizo caso omiso a dicha orden, por lo que su superior lo asesinó de dos tiros en la cabeza.