Entre los métodos de tortura aplicados por los agentes del Estado al servicio de la dictadura en contra de las 15 víctimas figuran: aplicación de corriente eléctrica; simulacros de fusilamiento y amenazas de muerte con armas de fuego; golpizas sistemáticas; privación de alimento y agua, obligación de beber orina; obligación de correr o trotar descalzo sobre piedras punzantes, rocas o cactus, condiciones de hacinamiento en calabozos y amenazas con vehículos, entre otros.