Desde el municipio afirmaron que durante el espectáculo pirotécnico se liberan al aire "componentes como el dióxido de azufre, monóxido de carbono y óxido de nitrógeno", los que se mantienen hasta dos semanas después de la detonación. Además, indicaron que los fuegos artificiales podrían generar estrés y fuga de mascotas, y daños en los ojos, dolor de cabeza o conjuntivitis en niños, mujeres embarazadas y adultos mayores.