Lo interesante de mirar al origen de la distinción izquierda/derecha desde la primera mitad del siglo XXI es que es fácil apreciar que a la vez que ha resultado bastante exitosa por su persistencia en el tiempo, además de por su universalidad, ambos conceptos se mantienen en una inter-relación que lejos de ser estática, es tensa, conflictiva y dinámica.