En la mañana del 27 de febrero del 2008, un avión Cessna 210 de Carabineros con seis tripulantes a bordo salió del aeródromo de Tobalaba en un vuelo de instrucción. El vuelo sería interrumpido por una falla en las bujías que significaría la caída del avión. Este hecho provocó la muerte de 13 personas y una decena heridos. Los afectados, a 10 años del hecho, exigen una indemnización por parte del Estado.