Desde SIPLUTRAC esperan que las medidas que pueda tomar el Comité de Ética al respecto sienten un precedente que represente límites infranqueables no solo para el convencional Ossandón, "sino que a cualquier convencional y otra autoridad que pretenda hacer burla, mofa o descrédito del legítimo derecho de las y los trabajadores a asociarse y sindicalizarse".