El medio francés Libération publicó un reportaje dando cuenta del calvario que vivió una empleada doméstica que trabajó para Felipe Morandé en París, y a la que no se le permitía abandonar el departamento y se la obligaba a dormir en el suelo. Tras años de maltratos, Alicia logró escapar del lugar, pero terminó cayendo en una red de prostitución, de la que fue rescatada por una organización de ayuda humanitaria.