El Tribunal Oral en Lo Penal de Talagante acreditó la existencia de torturas efectuadas contra Héctor Pérez Catalán, quien fue brutalmente agredido por agentes del Estado en el marco del estallido social. Sin embargo, el tribunal dictaminó que no existen suficientes pruebas para demostrar la participación del subcomisario imputado, Manuel Ortiz Otárola.