El denominado "Decreto por la Patria", que elimina la subvención a los carburantes y genera un sustancial incremento inmediato en sus precios. desató en cuestión de horas una tormenta de rechazo unánime que abarca desde la oposición parlamentaria hasta las principales organizaciones sociales del país, gremios, transportistas, juntas vecinales y campesinos, quienes han dado un ultimátum de 24 horas para la derogación de la medida.