La reciente denuncia del ministro del Interior, Remigio Ceballos, sobre los frustrados intentos de sabotear instalaciones del Consejo Nacional Electoral (CNE) y la participación de los ultraderechistas, prófugos de la justicia, William Ricardo Sánchez, Leopoldo López e Iván Simonovis, pone al descubierto, una vez más, las reales intenciones de ese sector.