La investigación de la FNE constató que los altos directivos de los casinos Enjoy, Dreams y Marina del Sol se pusieron de acuerdo para que cada uno postulara para renovar los permisos que ya poseían en ese momento, y así evitar bajar los precios en una competencia abierta, criterio conocido como "el que tiene, mantiene". Según la FNE, los directivos de las empresas estaban tan conscientes de la ilegalidad de sus actos que utilizaban nombres en clave y sostenían reuniones clandestinas.