Según constató una investigación del Sernac, Ripley infringió la Ley del Consumidor al cobrar $990 adicionales a los clientes que retiraron sus pedidos en tienda al realizar compras a través del sitio web. Dicho monto se cobró en casi 280 mil pedidos correspondientes a más de 180 mil consumidores. "Es un cobro improcedente por tratarse de un servicio consustancial a la obligación que tiene todo proveedor de entregar el bien o producto comprado por el consumidor", explicó el director del Sernac.