Desde la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres destacan el sesgo que presentan las cifras institucionales recopiladas, así como el hecho de que el Estado de Chile no ha incorporado criterios de género, clase social, pertenencia étnica o cultural, situación de discapacidad, orientación sexual, de modo de visibilizar la
situación particular de grupos históricamente excluidos.