Junto a un grupo de organizaciones sociales, la Comisión interpeló a los tres Poderes del Estado para que "cada uno de ellos, en el marco de sus atribuciones, cumpla con sus obligaciones y enfrente debidamente la grave situación que afecta a los presos de la revuelta social y a los cientos de jóvenes formalizados que se encuentran a la espera de la dictación de una sentencia".