Hace más de un año, un profesional del organismo evaluó una incipiente plantación de 8,5 hectáreas, concluyendo que la iniciativa "va en contra del sitio y su ecología, siendo su prendimiento muy difícil incluso para especies nativas". Sin embargo, el documento nunca se entregó a Viña Miguel Torres. El profesional contratado por la empresa fue Raúl Morales Agoni, quien mientras realizaba tales gestiones ejercía como director regional de Corfo.