"Hay una verdad en todo delirio. Y la verdad, en este caso, es que 'no hay capitalismo sin presentimiento de comunismo'. El hecho de que se pretenda conjurar de modo violento lo que se presiente no es nuevo. Nos permite comprender cómo piensa una parte de las clases dominantes y cómo prende ese tipo de subjetivación paranoica en una parte de la sociedad".