Venezuela ha sido sometida a un nuevo tipo de golpe de Estado, que implicó una monstruosa campaña mediática corporativa, una intoxicante campaña de odio en las redes sociales, una ola de ataques terroristas dirigidos a causar el caos y atacar el sistema eléctrico del país, un gigantesco y sostenido ataque cibernético a las instalaciones informáticas del CNE, seguido por una desagradable ola de violencia desenfrenada... Estados Unidos quiere el petróleo, el litio y las tierras raras de las que América Latina es rica.