“Es evidente que las élites colombianas no aceptan que, por primera vez en décadas, el país esté siendo gobernado por alguien que no responde a sus intereses. Y aunque han fracasado en su intento de destituir a Petro a través de un golpe judicial, su ofensiva continúa. Desde los medios, las instituciones y los gremios, todo está listo para seguir intentando derrocar a un presidente que se atreve a gobernar en nombre de las mayorías y no de los privilegiados.”