Nada -prácticamente- en cualquier análisis a la actualidad se puede entender sin un elemento fundamental: la injerencia tecnológica. Desde fábricas de bots para viralizar fake news y hashtags, hasta la intervención en servicios de Internet, manipulación algorítmica, el hackeo a sistemas electorales y ataques cibernéticos, son algunas de las estrategias usadas por la élite económica y su ultraderecha para llevar a cabo el cambio de todo régimen que afecte sus intereses: en otras palabras, golpes de Estado, contra gobiernos soberanos.