Las áreas más afectadas fueron las delegaciones de la Generalitat en el extranjero, el Consejo de Diplomacia Pública y el Departamento de Economía y Hacienda.
La presidenta de ServidorsCAT, Yolanda Hernández, denunció que muchos trabajadores se autocensuraron por temor a represalias, y que el Estado español vetó la selección de personal