La iniciativa forma parte de la Agenda de Seguridad Digital impulsada por el Gobierno y busca que las personas puedan identificar fácilmente llamadas fraudulentas. De esta forma, las compañías que busquen ofrecer servicios no solicitados deberán utilizar el prefijo 809 a partir de agosto. Por otro lado, las empresas que ya mantengan un contrato con el usuario deberán utilizar el prefijo 600.