El consumo de carne no solo es un problema ambiental por sus niveles de contaminación, sino también por su requerimiento hídrico. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), para producir un kilo de carne de vaca se necesitan más de 15.000 litros de agua; para uno de carne de cordero más de 8.700 litros, y para uno de cerdo, 6.000 litros.