Alberto Espinoza, quien patrocinó la demanda por torturas cometidas por agentes del Estado durante la dictadura cívico militar contra el vocero de la CAM infligidas en 1988, se refiere a las verdaderas razones que según él hay detrás de la última detención de Héctor LLaitul, a la invocación de la Ley de Seguridad del Estado, y a cómo los convenios internacionales ratificados por Chile son letra muerta.