La campaña del Apruebo ha sido una campaña petrolera, iniciada formalmente sólo una vez entregado el proyecto de Nueva Constitución. Su composición orgánica solo ha sido evidenciada en los últimos días.
Para la ciudadanía, el nombramiento de un gabinete a las sombras constituye una iniciativa antidemocrática, que debe ser completamente rechazada y condenada.