La asonada golpista llegó en momentos que la coyuntura política estaba centrada en la ofensiva de la Armada contra Carlos Altamirano; el líder del MIR, Miguel Enríquez; y Oscar Guillermo Garretón, del MAPU, a quienes se acusaba de "infiltrar la Marina con elementos subversivos". De hecho, la vista de la petición de desafuero de Altamirano y Garretón -por sedición-, estaba programada para el martes 11 de septiembre en los tribunales de Valparaíso.