Se olvidó de las críticas por los arbitrajes, los favoritismos hacia cada rival que encontraba por fase y la rivalidad histórica, tanto cuando fue DT de Barcelona como cuando asumió la banca de Bayern Münich
Sólo Marcelo Bielsa lo hizo en su momento, con jugadores que eran apuesta y que tras varios procesos se convirtieron en la mejor generación del fútbol chileno